fbpx
Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Suscríbete a nuestro RSS Síguenos en Instagram Suscríbete a nuestro RSS
+34 976 207 363

Lujuria es… el Bulli

El Bulli era/es mucho más que un restaurante, mucho más que una institución cultural, aunque sé que esto a muchos les rechinará en los oídos. Es uno de los focos de creatividad más potentes que hay hoy en el mundo, y lo digo con el absoluto convencimiento del que cree que una cena puede ser una inmersión en la vanguardia tan radical como una performance en la galería más transgresora de Tribeca. Ni más ni menos.

El entorno contribuye a la experiencia, claro

No he tenido la suerte de comer en El Bulli, pero… casi. Si alguno de vosotros lo ha intentado sabrá que había más posibilidades de viajar a la luna que de conseguir mesa, pero resulta que Sevilla siempre es la solución, y muy cerca, en Sanlúcar la Mayor, está El Bulli hotel, la maravillosa “Hacienda Benazuza” convertida en un resumen del universo de El Bulli en donde se puede dormir, comer, desayunar, bañarse en la piscina… y todo ello es una experiencia inolvidable, simplemente. Y lujuriosa. Muy, muy lujuriosa en todos los sentidos.

Un cortijo lleno de sorpresas

Parece ser que alguien le comentó a Adriá que, si cada año cambiaba la carta de arriba a abajo, nunca sería posible volver a probar los “grandes éxitos” de cada temporada. Y entonces se le ocurrió la posibilidad de ofrecer un menú que resumiera lo mejor de El Bulli en este lugar mágico. Y fue allí, al ladito de mi Sevilla del alma, donde viví mi primer contacto con el “Universo Bulli”. Y no lo olvidaré nunca, de eso estoy seguro, porque he vivido pocas experiencias tan maravillosas, excitantes, inquietantes, devastadoras, excepcionales, sorprendentes, alucinantes… como aquella cena. Que fue muchísimo más que una cena, desde luego. Fue, para empezar, un juego. Porque da la impresión de que Adriá se divierta provocándote, como diciendo: “Adivina cómo he hecho esto“. Y poniéndote trampas continuamente. Trampas incruentas, claro, puestas ahí para que no te confíes, estés alerta, y tu capacidad de disfrutar y de sorprenderte se multiplique.

Unas inocentes aceitunas, pero ¿es que acaso hay aceitunas inocentes?

Aquí va un ejemplo. Una amable camarera se acerca con un frasco de cristal y con unas modernas cucharillas saca unas aceitunas de aspecto inocente. Pero cuidado, porque aquí nada es lo que parece. Nada es simple ni inocente. Y lo que parece una aceituna explota en la boca y de pronto… tenemos dentro de nuestro cerebro el sabor de todas las aceitunas del mundo. Pero, las aceitunas no son líquidas, ¿no? Y suelen tener hueso, y si no lo tienen se les nota, porque a las aceitunas rellenas se las ve venir. Pues hay que olvidarse de cualquier idea preconcebida. Estas aceitunas esferificadas son otra cosa, un mundo nuevo, algo que no se parece a nada que hayas probado antes. Una fiesta para los sentidos tan extraordinaria como un cuadro de Matisse con colores tan intensos como la vida.

Aunque uno se tenga que limitar a mirar, como en este caso, ¿quién puede decir que esto no es la obra de un auténtico artista?

¿Y qué decir del spaguetti? No he encontrado una foto, pero aquel spaguetti me dejó en estado de shock, porque ¿cómo es posible que un spaguetti de dos metros cambie de sabor a medida que lo vas sorbiendo? ¿Suena raro? Pues es exactamente así: un pequeño cuenco con un solo spaguetti y una instrucción clara, “todo para dentro de un sólo sorbo“. Pues nada, chico obediente que es uno en estos casos, de un sorbo. Me hubiera encantado que alguien grabara mi cara durante esos segundos que duró aquella experiencia, porque debía ser un poema (en cualquier caso, no olvido la de Juan, que estaba enfrente, y con eso me hago a la idea). Aquel simple spaguetti (error, aquí nada es simple; puede parecer sencillo, pero de ahí a ser simple… va un mundo) cambiaba de sabor. ¿Cómo se hace eso? Ni idea. ¿Magia? Pues un poco de magia, otro poco de tecnología, otro poco de genio creativo, un mucho de trabajo… en fin, inolvidable.

Sólo una cosa más. En el tema de la sopa, soy mucho más radical que Mafalda. ¡¡¡SOPA, NO!!! Y punto. No es que sea impertinente, es que mi código genético no me lo permite. Qué más quisiera yo, pero es que me han dibujado así, oiga. Pues bien, aquí, si me sacan sopa, pues sopa que como, y encima a gusto. Pero es que claro, ¿quién se resiste a algo como esto? Una sopa tan peculiar que incluso es necesario que alguien lo ponga por escrito para darnos cuenta de que lo es.

25 pequeños platos así son una experiencia tremenda, tan agotadora para la mente como la mejor exposición. Y eso, que la mente trabaja, se nota en el gesto. Intriga, sorpresa, satisfacción y en algún momento incluso placidez, que dura poco, porque enseguida viene la siguiente prueba. Lo que está claro es que uno no viene aquí a comer, aunque también, por supuesto. Se viene a jugar, a echar un pulso con un genio que tiene todas las de ganar, claro, y no sólo porque él es el que diseña el menú para hacerte alucinar, sino porque es un tipo excepcional. Si el siglo XX en España está marcado de punta a punta por Picasso, su sucesor es Adriá, sin ninguna duda. Los dos son capaces de mirar el mundo como nadie lo ha mirado antes que ellos, y de contarlo después con un lenguaje nuevo. Los dos hacen trabajar tu inteligencia a toda máquina, y al fin y al cabo ¿hay algo más excitante que un cerebro en funcionamiento?

Y si queréis más lujuria no os podéis perder, este mes de enero, nuestras CENAS LUJURIOSAS.

Cuándo – Martes 19 , 22 y 26 de enero a las 21’15

Precio – 26 € por persona

Dónde – La Zarola, Calle de San Miguel 35

Más información y reservas – Llamando al 976207363 o entrando aquí

Y si queréis leer más…

 Lujuria es… Liz Taylor

Lujuria es… Olympia

Lujuria es… Marilyn Monroe

Pecadores encantadores – Rebeca y la lujuria

Lujuria es… el jamón

Lujuria es… el champagne (francés, bien sûr)

Lujuria es… sexo en Nueva York

Lujuria es… unas piernas de cinco millones de dólares

Lujuria es… el Bulli

Lujuria es… Venus

Lujuria es… el teatro chino de Manolita Chen

Lujuria es… Sodoma y Gomorra

Lujuria es… el “gabinete secreto” de Nápoles

Lujuria es… Marlon Brando

Lujuria es… Sofía

Lujuria es… la guerra de los biquinis

Lujuria es… el biquini

Lujuria es… El Plata

Lujuria es… Zeus y sus chic@s

Lujuria es… la Lollo

Lujuria es… pecado

Lujuria es… San Juan de la Cruz


23 respuestas a “Lujuria es… el Bulli”

  1. […] « Fauna zaragozana – el tocinico de San Antón Lujuria es… el Bulli […]

  2. […] en 30 julio 2011 a 21:24 | Inicia sesión para responder Lujuria es… el Bulli « gozARTE.net […]

  3. […] en 30 julio 2011 a 21:24 | Inicia sesión para responder Lujuria es… el Bulli « gozARTE.net […]

  4. […] en 30 julio 2011 a 21:24 | Inicia sesión para responder Lujuria es… el Bulli « gozARTE.net […]

  5. […] en 30 julio 2011 a 21:24 | Inicia sesión para responder Lujuria es… el Bulli « gozARTE.net […]

  6. […] en 30 julio 2011 a 21:24 | Inicia sesión para responder Lujuria es… el Bulli « gozARTE.net […]

Responder a 7 rutas de pecado – un pecado para cada día de la semana « gozARTE.net Cancelar respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

  • Salamanca: del 23/09 al 03/10

  • La estela de Corrado Giaquinto

  • Carrito

  • Suscríbete a nuestro boletín

  • Nuestra programación de esta semana.
    ¡¡¡NOS VAMOS A #SALAMANCA!!! 29 de septiembre al 3 de octubre
    ¡¡¡NOS VAMOS A SALAMANCA!!! 29 de septiembre al 3 de octubre de 2021 (desde Zaragoza, para incorporarse desde otro origen consultar)
    TAL DÍA COMO HOY... En 1932 le fue concedida la Denominación de Origen a los vinos de Cariñena. Unos años antes, en 1909, Alfonso XIII otorgó a Cariñena el título de ciudad, y no lo hizo por cualquier cosa, sino por su contribución a encontrar una solución contra la plaga de la filoxera.
    ¿SABÉIS POR QUÉ LA IGLESIA DE SAN MIGUEL DE #ZARAGOZA SE LLAMA "DE LOS NAVARROS"? Pues tiene mucho que ver con el hecho de que justo enfrente haya una calle que se llama Reconquista. Pero vayamos por partes y vamos a empezar viajando en el tiempo hasta el año 1118, que es cuando Alfonso I el Batallador, rey de aragoneses y pamploneses, está intentando conquistar la ciudad a los musulmanes. Sus tropas la han sitiado (siete meses durará el asedio), y justo enfrente de donde está ahora la iglesia, en el límite de la ciudad, están los navarros (en la época se decía pamploneses) acampados. Pues bien, aunque sabemos que los musulmanes acabaron rindiéndose por hambre, una leyenda cuenta que San Miguel, ni más ni menos, les ayudó a abrir una brecha justo en este punto de la muralla, y por esa razón tiempo después aquí se le dedicaría una ermita que con el tiempo se convertiría en una parroquia, a la que se añadiría el apellido "de los navarros" por los que entraron con él. Aquí os dejo una imagen del santo más guerrero, la que está justo encima de la puerta de entrada.
    #ZARAGOZA ANTIGUA - Hoy empezamos el día con una imagen anterior a los años 70 del siglo XX.
  • Categorías del producto

  • Calle San Agustín 27-29, 50002 Zaragoza
    Teléfono 976 20 73 63

    Aviso Legal | Condiciones Generales | Política de Privacidad | Política de Cookies

    Síguenos en Facebook Síguenos en Twitter Suscríbete a nuestro RSS Síguenos en Instagram Suscríbete a nuestro RSS

    Copyright © 2018 Gozarte | Todos los Derechos Reservados | Desarrollo web analiZe