¡¡¡NOS VAMOS A SICILIA!!!
Si pudiéramos meter los miles de años de historia del Mediterráneo en un alambique y lo destiláramos, saldría Sicilia.
Si pudiéramos meter los miles de años de historia del Mediterráneo en un alambique y lo destiláramos, saldría Sicilia.
Si hay un lugar en el mundo tocado por la mano de Dios tiene que ser el golfo de Nápoles. Mirar el mundo desde Sorrento con la brisa del mar dándonos en la cara, el Vesubio a un lado, Capri al otro y las ramas de un limonero dándonos sombra mientras nos comemos una auténtica pizza Margheritta… es estar en el mismísimo paraíso.
¿¿¿Nápoles segunda parte??? ¿¿¿Estamos todos locos??? ¿Pero no decían que Nápoles no merece la pena, que está muy sucia, que es peligrosa…? ¿No tenemos bastante con ir una vez, que encima repetimos? Pues sí, porque ya no es solo que nosotros estamos perdidamente enamorados de ella, sino que además la inmensa mayoría de los que ya han venido con nosotros a descubrir esta ciudad maravillosa y esa región que es un trocito del paraíso también se han quedado impresionados y no están para nada de acuerdo con esos falsos tópicos que ya no se cree casi nadie, porque Nápoles está súper de moda.
Si pudiéramos meter los miles de años de historia del Mediterráneo en un alambique y lo destiláramos, saldría Sicilia. Si hay un lugar que resuma mejor que ningún otro lo que es nuestro mundo y nuestra cultura, con las idas y venidas de dioses, cíclopes, sirenas, héroes, griegos, cartagineses, romanos, árabes, normandos, aragoneses… y así hasta el infinito y vuelta a empezar, ése es Sicilia, esa isla gigantesca en la que se cruzan todos los caminos que hemos recorrido una y otra vez los habitantes de las orillas de este mar de los mitos.
¡¡¡Roma!!! Pocas ciudades evocan tantísimas cosas, tantos recuerdos, obras de arte maravillosas, comida fantástica, canciones, películas… Audrey Hepburn y Gregory Peck montados en una moto, Marcello Mastroianni y Anita Ekberg en la Fontana de Trevi, Fellini, Anna Magnani… y tantos y tantos y tantos. Roma es una ciudad llena de historias y leyendas, de fantasmas, de personajes únicos que recorrieron sus calles, de artistas excepcionales que dejaron aquí lo mejor de su obra, de monumentos y rincones únicos que todos tenemos en la retina… Y, sobre todo, Roma es el mito de la ciudad eterna, y desde que los emperadores romanos la convirtieran en capital del mundo conocido y los papas hicieran de ella el centro de la Cristiandad muchas otras ciudades, de Sevilla a Lisboa, han presumido de ser la Nueva Roma.
VIAJE COMPLETO NO QUEDAN PLAZAS
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