El Valle del Loira es una de las zonas más hermosas de la vieja Europa, y sobran los motivos para que la UNESCO lo declarara Patrimonio de la Humanidad hace ahora 25 años. Al final de la Guerra de los Cien Años, cuando los ingleses habían ocupado prácticamente todo el norte del país, los reyes de Francia se trasladaron a este lugar lleno de encanto, de bosques, grandes ríos, suaves colinas y fértiles tierras llenas de viñedos… Reyes, nobles y altos funcionarios lo llenaron de bellísimos castillos que se reflejan en el agua y parecen sacados de un cuento, hasta tal punto que en ningún lugar se entiende mejor eso que tanto les gusta decir a los franceses, que toda Francia es un gran jardín.
